El retroceso verde en la UE está enfrentando crecientes críticas por lo que muchos perciben como un retroceso en sus compromisos ecológicos. Recientes propuestas legislativas buscan rebajar los requisitos de sostenibilidad y reducir el número de empresas sujetas a obligaciones ambientales y sociales.
Esta medida forma parte de un plan de simplificación regulatoria impulsado por la Comisión Europea y el Consejo, que busca aliviar la carga administrativa y mejorar la competitividad de las compañías europeas en un contexto global cada vez más desafiante. Sin embargo, las ONG han catalogado esta iniciativa como un golpe histórico al Pacto Verde Europeo.
Retroceso verde en la UE: polémica por la rebaja de requisitos de sostenibilidad
La derecha y la extrema derecha europeas celebraron este jueves la apuesta de la Eurocámara por rebajar los requisitos de sostenibilidad para empresas. Este pacto inédito entre el Partido Popular Europeo (PPE) y los grupos a su derecha ha sido considerado por las ONG como «un revés al clima y la naturaleza».
«Hoy comienza el desmantelamiento del Pacto Verde», celebró la negociadora de la ley por parte de los Patriotas por Europa (PfE), la francesa Pascale Piera, quien atribuyó a su grupo y a los Conservadores y Reformistas por Europa (ECR) la autoría de las enmiendas que han sido aprobadas para debilitar los requisitos propuestos inicialmente.
Las enmiendas eliminan por completo la obligación de elaborar planes de transición climática y la existencia de cláusulas de responsabilidad civil para las empresas, además de reducir sustancialmente el número de empresas europeas que quedarán sujetas a la ley a aquellas que tengan más de 1.750 empleados y una facturación anual superior a 450 millones de euros. La legislación final aún debe negociarse con los países miembros.
«Por supuesto que hemos estado en contacto con el PPE. Nos han llamado todos los días para asegurarse de que votaríamos por las enmiendas, y obviamente votamos por ellas porque son nuestras enmiendas», aseguró Piera.
La eliminación de los planes de transición climática desata críticas
También su homólogo negociador por parte de ECR, el polaco Tobiasz Bochenski, indicó que el voto de hoy «frena un poco» la pérdida de competitividad de la Unión Europea ante China y Estados Unidos, coincidiendo en que «el Pacto Verde Europeo nunca había sufrido un revés tan serio» en Bruselas.
Bochenski, sin embargo, se negó a revelar quién ha sido su interlocutor con el PPE, constituyendo este el primer acuerdo de la historia entre el PPE y los grupos ultraconservadores y de la extrema derecha parlamentaria en un dossier legislativo.
El jefe negociador de la Eurocámara, el popular sueco Jörgen Warborn, afirmó que no ha habido negociaciones con grupos de la extrema derecha, defendiendo que los populares han sido los únicos autores de las enmiendas aprobadas, restando importancia a su alianza con los partidos radicales.
En paralelo, Warborn expresó que el PPE negocia otras cuestiones con su coalición tradicional con socialdemócratas y liberales que sostiene a Ursula von der Leyen al frente de la Comisión, tales como el presupuesto comunitario o el objetivo de reducción de emisiones para 2040.
«Querré colaborar mucho con los partidos de la coalición (de centro) también en el futuro, pero si no hay una mayoría, tenemos que encontrarla y estamos en una situación en la que necesitamos facilitar que las empresas hagan negocios. Es lo que ha pasado hoy», afirmó Warborn.
ONG denuncian un “golpe histórico” al Pacto Verde Europeo
Desde la sociedad civil, las ONG lamentaron que el voto «desmantele de manera efectiva» las leyes bandera europeas sobre sostenibilidad y, al mismo tiempo, golpee la estabilidad política de la Eurocámara con la primera ruptura seria del cordón sanitario del centro a la extrema derecha.
«Estas leyes, que proporcionaban esperanza, seguridad y la promesa de un futuro más justo y sostenible, se han reducido a ejercicios performativos. No es momento de ralentizar nuestro camino hacia una economía más sostenible, pero la UE está avanzando en sentido contrario», afirmó la responsable de políticas financieras sostenibles de la oficina europea de WWF, Mariana Ferreira.
Asimismo, el investigador senior en política climática de la UE de E3G, Pepe Escrig, confió en que las negociaciones con el Consejo de la Unión Europea sirvan para que los gobiernos «escuchen a las empresas a las que dicen defender», asegurando que dos tercios de los líderes empresariales españoles creen que es justo que las grandes empresas estén obligadas a implementar planes de transición climática como los que la Eurocámara pretende descartar.
