
MADRID, 23 Nov. (EUROPA PRESS) – La escritora argentina Inés Garland presenta ‘Diario de una mudanza’ (Alfaguara), una novela que surge a partir de sus anotaciones personales y un intercambio epistolar con una amiga, donde aborda temas como la menopausia, el deseo y la sexualidad femenina, así como la libertad.
Garland sostiene que «el tema del cuerpo de la mujer sigue siendo tabú». «La sexualidad es el gran tabú para mí. Continúa siendo un tema que nos incumbe a todos, al igual que la muerte. La menopausia aborda ambos; habla de la muerte cercana y de una sexualidad que debería acabar, pero no se acaba. La vergüenza que sentimos nos hace callar sobre muchas cosas», explica en una entrevista.
A pesar de estas dificultades, la autora destaca que la menopausia no debe verse como un «fin». Defiende que las hormonas son clave en la percepción de esta etapa: «Es en parte algo hormonal. Con la disminución de estrógenos, muchas veces se experimenta depresión y la sensación de final. En mi caso, fueron varios años difíciles, pero ahora he pasado al otro lado y estoy entusiasmadísima nuevamente con la vida de una manera muy distinta a como fue antes».
Sobre la sexualidad, Inés Garland afirma que, a pesar de que se habla más de este tema en la sociedad actual —en la música, el audiovisual, y la literatura— aún no se ha logrado abordarlo de manera natural.
Critica que «a las chicas de 15 o 16 años no les hablan nada del encuentro emocional en el sexo». Sostiene que la cultura actual transmite un sexo «desconectado de la emocionalidad», lo cual trivializa una experiencia que debería ser profunda: «No quiere decir amor en el sentido de ‘vamos a casarnos y tener hijos’, sino del encuentro amoroso que debe existir en el acto sexual».
La extrema derecha en el mundo es misógina y machista
En esta línea, Garland critica al gobierno argentino de Javier Milei por querer eliminar la Educación Sexual Integral, señalando que «por supuesto, un gobierno de extrema derecha no quiere que haya educación sexual».
Además, denuncia el cierre de numerosos lugares que abordaban la violencia de género: «La extrema derecha es misógina y machista. Hay un retroceso enorme que, en mi teoría, es una regresión antes de avanzar. Es como cuando en la vida estás a punto de liberarte de algo y te aferras con toda tu fuerza a los síntomas antes de poder pasar al otro lado».
En ‘Diario de una mudanza’, Garland utiliza el humor para compartir experiencias muy personales, con la esperanza de que su relato genere un «gran alivio» en otras mujeres. «A menudo creemos que lo que vivimos es un secreto. El día en que descubres que no es así, es un gran alivio», comparte.
La autora reflexiona sobre las «jaulas» que limitan la libertad de las mujeres de generaciones anteriores, empleando el concepto de «cadena invisible» en su obra que «une a las abuelas con las nietas».
Concluye: «Me gustaría no haber heredado tantos mandatos y falta de libertad. Sin embargo, me gané mi libertad con mucho esfuerzo y he roto el karma familiar de las mujeres, que generalmente estaban sometidas a un hombre. Todo eso lo fui rompiendo, supongo que por una especie de rebeldía que, con el tiempo, se fue acomodando».
