BILBAO, 21 (EUROPA PRESS)
El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha afirmado que la economía de la zona euro se está «comportando mejor» de lo que esperaban hace unos meses. Ha asegurado que el actual nivel de los tipos de interés es el «adecuado» teniendo en cuenta las perspectivas de inflación. Además, ha advertido que el incremento del gasto en defensa en Europa es una «prioridad ineludible y prácticamente existencial».
De Guindos ha realizado estas reflexiones en el marco del Foro Gran Vía, que ha arrancado recientemente en Bilbao, organizado por la Fundación BBK, y que cuenta con la asistencia de más de 250 representantes de la sociedad vizcaína y vasca.
En su análisis de la situación económica de la zona euro, ha enfatizado que dicha economía se está «comportando mejor» que lo que se esperaba «hace tres o cuatro meses». Recordó un periodo de «enorme incertidumbre», pero destacó el cierre del acuerdo arancelario con Estados Unidos, lo cual evita un «incremento de la guerra comercial en absoluto», hecho que habría sido «muy negativo».
No obstante, alertó que los aranceles para los productos europeos serán «algo más elevados», lo que afectará a las exportaciones europeas, señalando esta parte como la «más negativa del acuerdo». Luis de Guindos también destacó la importancia de esperar el cierre del acuerdo con China, que ha ganado «muchísima competitividad». La entrada de productos industriales chinos, apuntó, está teniendo efectos tanto en el crecimiento como en la inflación.
Uno de los grandes retos para el futuro, según De Guindos, es aumentar la competitividad de la industria europea. Al mismo tiempo, advirtió que existen «elementos de distorsión en el mercado chino» que podrían generar una «desventaja comparativa» para los productos europeos.
Respecto a la deuda pública, subrayó la necesidad de planes de estabilidad presupuestaria, haciendo hincapié en que esto requiere estabilidad política. «Si tienes proyectos y planes presupuestarios a medio plazo que garantizan la estabilidad presupuestaria, entonces la deuda europea es sostenible», agregó.
En cuanto al crecimiento económico, mencionó que el consumo debería ser el principal motor, pero este se está comportando de manera «muy moderada» y no «tira como debería», a pesar de la evolución «positiva» del mercado laboral y la recuperación de la capacidad adquisitiva de los salarios.
Las perspectivas de renta a futuro son «no malas», aunque advirtió que otros factores podrían afectar la confianza de las familias, como la necesidad de ajustes presupuestarios que podrían resultar en «subidas de impuestos», lo que llevaría a las familias a mantener una tasa de ahorro «relativamente elevada».
Asimismo, enfatizó que la economía digital será «vital» para la competitividad europea, y descartó la posibilidad de una burbuja en el ámbito de la inteligencia artificial.
Sobre la inflación en la zona euro, De Guindos la calificó como «positiva» porque se ha ido «desacelerando» y se aproxima al 2%. Sin embargo, destacó que la inflación de servicios es su mayor preocupación, aunque hay «buenas noticias» sobre las perspectivas generales de inflación, lo que ha influido en la política monetaria del BCE, recortando los tipos de interés del 4 al 2%.
Desde hace tres sesiones, el consejo de gobierno del BCE ha mantenido los tipos de interés, considerando que el nivel actual es el «adecuado» en función de la «evolución positiva» de la inflación. Afirmó que «estamos en una buena posición», pero advirtió que si las circunstancias cambian, el consejo «lo analizará y tomará las decisiones en consecuencia».
De Guindos también se refirió a la situación del sistema financiero en Europa, destacando que la banca es «positiva» en términos de capital, liquidez y rentabilidad. No obstante, indicó que siempre existen riesgos, especialmente en las valoraciones de los mercados, que son «muy altas» y con poca volatilidad.
Sobre los riesgos para las políticas presupuestarias, mencionó la inestabilidad política como un factor que complica la aprobación de presupuestos. Además, subrayó que el aumento del gasto en defensa es una «prioridad ineludible y prácticamente existencial» para Europa, especialmente en el contexto del rechazo a depender de Estados Unidos para su defensa, dado el ambiente geopolítico actual.
El compromiso de la OTAN de incrementar el gasto del 2% al 3,5% se presenta como un «esfuerzo notable». De Guindos concluyó que es «imprescindible» demostrar a los mercados que los objetivos de defensa deben ser compatibles con la estabilidad presupuestaria, advirtiendo en caso contrario, se podría observar un aumento de tipos de interés acompañado por una modificación en la curva de tipos.
Por último, se refirió a la importancia de la integración entre la banca europea y la necesidad de entidades financieras de distintos tamaños. En relación con la OPA fallida de BBVA sobre Sabadell, destacó que, de haber prosperado, la entidad resultante habría sido «solvente». Defendió la implantación del euro digital como un avance en la integración europea, asegurando que la privacidad de los usuarios estaría «perfectamente garantizada».
