La experiencia acumulada demuestra que los controles vigentes no han sido suficientes para evitar por completo la aparición de fugas y derrames al entorno. Esta realidad obliga a asumir un compromiso firme de modernización tecnológica y de reforzamiento de la seguridad ambiental, en coherencia con los principios de prevención y precaución.
Propuesta Legislativa de los Ecologistas
La propuesta legislativa que apoyan los ecologistas ofrece alternativas en un doble sentido: la sustitución progresiva por tanques de doble pared con sistemas de detección en el espacio intersticial y mayor exigencia en el control de las fugas.
Ambas alternativas representan la solución más segura y eficiente, tanto desde el punto de vista de la protección ambiental como de la seguridad industrial: sustituir los tanques de simple pared por sistemas de doble pared, así como definir el valor mínimo de emisión en tanques de simple pared compatibles con las mejores técnicas disponibles, sustituyendo el tanque cuando su antigüedad sea igual o superior a 25 años.
La detección de fugas mínimas de 100 mL/h como Valores Límite de Emisión (VLE), basados en las Mejores Técnicas Disponibles (MTD), reemplazaría los 400 mL/h que todavía se permiten en la actualidad.
Lo sucedido en Coria del Río (Sevilla), donde una gasolinera ha emitido gases tóxicos durante más de 20 años a más de 4.000 vecinos de una barriada, no debe repetirse. La Fiscalía ya advirtió en su informe que los vertidos de los tanques de la gasolinera habían provocado un daño sustancial en la calidad de aguas subterráneas y de las superficiales del Guadalquivir, generando efectos negativos agudos y crónicos para la salud de la población afectada.
Teniendo en cuenta la antigüedad de las instalaciones y los incidentes que con relativa frecuencia se producen, es necesario que el sector de la venta y distribución de hidrocarburos proceda a una adaptación de sus instalaciones con otras tecnologías más eficaces, en concreto a la sustitución o transformación de los tanques de simple a doble pared.
Normativa de Fugas de Metano
De igual manera que con la normativa de fugas de metano, se debe actuar en este sector para evitar repercusiones en el medio ambiente. Sin embargo, no se puede olvidar el objetivo de eliminar cuanto antes la dependencia de los combustibles fósiles, a más tardar en 2040.
Por lo tanto, dichas acometidas deben realizarse en un calendario lo más ajustado posible, con el objetivo de no generar activos varados que aten a la ciudadanía a más décadas de utilización de hidrocarburos.
Los ecologistas argumentan que no se puede subordinar la responsabilidad ambiental a los intereses de las empresas. Se necesita incrementar tanto la protección pasiva de los tanques de simple pared mediante su sustitución en tanques de doble pared, como el uso de las mejores técnicas disponibles en la detección temprana de fugas que faciliten el diseño de planes de prevención y evitación de potenciales vertidos indeseados.
Consideran que todavía se está a tiempo de prevenir y evitar sucesos incompatibles con la protección del medio ambiente y la defensa de la salud pública. Esta propuesta legislativa trata de remediar esta situación.
El problema se agrava porque muchas de estas fugas no son visibles a corto plazo, lo que retrasa su detección y multiplica el daño. En zonas rurales o alejadas de los grandes núcleos urbanos, la falta de inspecciones periódicas y de tecnologías de detección temprana aumenta la vulnerabilidad.
Los expertos reclaman protocolos más estrictos, auditorías independientes y sanciones ejemplares para las empresas que incumplan las normativas de seguridad. Asimismo, organizaciones ecologistas proponen sustituir progresivamente los tanques más antiguos, además de impulsar una transición acelerada hacia fuentes de energía limpias que reduzcan la dependencia de los hidrocarburos.
