MADRID 5 Sep. (EUROPA PRESS) – La dramaturga Victoria Szpunberg, nacida en Argentina y criada en Cataluña, ha sido galardonada con el Premio Nacional de Literatura Dramática 2025 que concede el Ministerio de Cultura por su obra ‘L’imperatiu categòric‘. En un contexto marcado por el «avance grotesco de los populismos», Szpunberg ha subrayado la importancia de cuidar las democracias «como si fueran un tesoro».
Reflexiones sobre la situación política en Argentina
Preguntada por la situación política en su país natal, Szpunberg ha expresado su descontento ante el hecho de que «la segunda de Milei sea una persona que directamente niega la dictadura y el número de desaparecidos». Esto la lleva a reflexionar sobre «lo frágil que puede ser la memoria histórica» y la naturaleza preciosa y vulnerable de las democracias.
En sus palabras: «Estamos en un momento, creo que es un avance grotesco y muy preocupante de los populismos de todo tipo. Y tenemos que cuidar nuestro sistema democrático casi como si fuera un tesoro, porque nos parece que es algo que cae del cielo cuando en realidad ha sido fruto de mucha lucha y es muy fácil de perder».
Reacciones tras el premio
Szpunberg, quien recibió la noticia del premio mientras se encontraba ensayando, se mostró «muy feliz, orgullosa y agradecida». La dramaturga ha mencionado que el reconocimiento le ha llegado de manera «inesperada», especialmente considerando que su obra aún no se ha representado en castellano. Hasta ahora, solo ha sido representada en Cataluña y se espera que llegue al Teatro de La Abadía en Madrid a finales de octubre.
Sobre la relevancia del premio, expresó: «Que la tengan en cuenta para un Premio de Literatura Dramática Nacional, es como que te lleva de repente de la periferia al centro de una manera muy inesperada».
Descripción de ‘L’imperatiu categòric’
El jurado ha definido la obra como una «pieza irónica e incisiva» que retrata «la crueldad de un sistema capaz de expulsar a cualquiera de sus miembros». Szpunberg ha indicado que su intención en este texto es explorar «la experiencia de una mujer aparentemente anodina, que no es una heroína ni una revolucionaria», sino alguien que, tras siempre querer hacer bien las cosas, se enfrenta a una serie de hostilidades, como el aumento insoportable del alquiler de su vivienda.
La dramaturga añadió: «Se convierte sin quererlo en alguien que no es antisistema, es que el sistema la expulsa. Está absolutamente invisibilizada, y de forma casual se encuentra con un cuchillo que la empodera. Creo que mucha gente se ha sentido identificada porque es una obra que pone en el centro a un personaje que normalmente no vemos».
Exploraciones en obras posteriores
En su siguiente obra, ‘La tercera fuga‘, Szpunberg presenta a una familia desterrada que inicia una y otra vez su vida en un nuevo país, lo que le lleva a reflexionar sobre los conflictos bélicos actuales y sus consecuencias. «Pienso en el pueblo palestino, en Ucrania, y en la complejidad de la situación en Sudán. Son muchos los conflictos que hoy en día tenemos muy cerca y al mismo tiempo muy lejos, guerras que ocurren en nuestra extraescena, algunas de ellas retransmitidas casi en directo, lo que nos coloca ante un dolor casi insoportable de sostener desde nuestro bienestar y nuestro arte», afirmó.
Proyectos futuros
En cuanto a sus futuros proyectos, Szpunberg ha revelado que este año está trabajando en dos encargos: una dramaturgia sobre Antígona para la directora Andrea Jiménez y una adaptación y dirección de la novela Permagel de Eva Baltasar. También está desarrollando un texto original para la próxima temporada.
Respecto al Premio, que está dotado con 30.000 euros, Szpunberg indicó que le ayudará a saldar sus «deudas» y que le gustaría realizar un viaje con su hija, comentando que «creo que la voy a invitar a Grecia, cuando podamos las dos».
