El Senado de Estados Unidos ha aprobado este lunes un paquete de medidas de financiación que desbloquea la vía para poner fin al cierre gubernamental más largo de la historia del país, el cual ha durado 41 días. Esta decisión ha sido posible gracias al apoyo de ocho senadores demócratas, lo que ha generado fuertes críticas dentro de su partido y ha llevado a algunos miembros a solicitar la dimisión del líder de la bancada minoritaria en la Cámara Alta, Chuck Schumer.
Dinámica del voto y apoyo bipartidista
Los republicanos, como ha sucedido en ocasiones anteriores, no han podido contar con el voto de Rand Paul. Sin embargo, han contado con el apoyo de senadores como Angus King, John Fetterman, Catherine Cortez Masto, Jacky Rosen, Jeanne Shaheen, Maggie Hassan, Tim Kaine y Dick Durbin, quien suele mantener la disciplina del voto entre los demócratas, según ha informado el portal de noticias The Hill.
Aprobación del paquete de medidas
La aprobación se ha dado tras un acuerdo alcanzado el día anterior entre los ocho senadores demócratas y la mayoría republicana, el cual permitirá la reapertura del gobierno federal a cambio de una futura votación sobre la extensión de los subsidios para la atención médica, que ha sido la principal demanda de los demócratas en las últimas cinco semanas.
En este contexto, la Cámara Alta ha aprobado financiación para la edificación militar, proyectos relacionados con los veteranos, el Departamento de Defensa y el Departamento de Agricultura, además del legislativo, hasta el 30 de septiembre de 2026. También se ha incluido una medida provisional para financiar el resto del Gobierno hasta el 30 de enero del próximo año y la reincorporación de más de 4.000 empleados federales despedidos durante el cierre.
Reacciones al acuerdo
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha manifestado su apoyo al acuerdo aprobado por el Senado, afirmando: «Creo que, a partir de todo lo que estoy escuchando, no ha cambiado nada y tenemos apoyo de suficientes demócratas. Vamos a poder abrir el país». También ha señalado que «es malo que estuviera cerrado, pero abriremos nuestro país muy rápidamente» y que «respetará el acuerdo» una vez aprobado.
Sin embargo, la ruptura dentro de las líneas demócratas ha suscitado críticas. El progresista Bernie Sanders ha expresado su descontento, calificando como «muy, muy mala» la decisión de los senadores de su bancada que han votado con los republicanos, argumentando que «incrementa las primas de los seguros médicos para más de 20 millones de estadounidenses».
Por su parte, el representante demócrata Ro Khanna ha afirmado que Chuck Schumer «ya no es eficaz y debería ser reemplazado», sosteniendo que «ha perdido el contacto con la base del partido». A pesar de sus críticas, Schumer sigue contando con el respaldo de su homólogo en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, quien defiende su labor como líder efectivo.
Opiniones divididas entre los demócratas
Durante este debate, la senadora demócrata Jeanne Shaheen, quien votó a favor de la propuesta, defendió su postura al señalar que «todas las personas que se oponen a este acuerdo argumentan que mantener el cierre del gobierno no nos llevaba a ninguna parte». Sin embargo, su hija, Stefany Shaheen, una candidata demócrata al Congreso, ha declarado que «no puede apoyar» el acuerdo por no extender los subsidios para las primas de los seguros médicos.
La propuesta ahora debe ser revisada por la Cámara de Representantes, que no ha celebrado votaciones desde el 19 de septiembre, y se espera que lo haga nuevamente tan pronto como este miércoles.
Consecuencias del cierre federal
El cierre federal ha tenido graves consecuencias en las últimas semanas, como la expiración de los fondos del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), del que dependen más de 40 millones de personas en el país, y la cancelación de miles de vuelos debido a la falta de controladores aéreos. Asimismo, la suspensión de las actividades gubernamentales ha amenazado con contraer el Producto Interior Bruto (PIB) en el cuarto trimestre de 2025, según el director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Kevin Hassett.
