El roscón de reyes, uno de los productos estrella de las fechas navideñas, toma nuevas formas, sabores y rellenos sin dejar de lado los clásicos, como el seco, el de nata o el de crema. Las pastelerías de Santander están a la vanguardia de esta tradición, ofreciendo tanto innovaciones como productos clásicos que deleitan a los clientes durante la temporada festiva.
Tradición Familiar en el Obrador De Rosa
En el Obrador De Rosa, ubicado en Liencres (Santa Cruz de Bezana), Rosa y su familia inician la temporada de roscones desde mediados de diciembre y continúan vendiéndolos hasta mediados de enero. Esta pastelería familiar ha logrado posicionarse en el tercer lugar del concurso regional de roscones, tras haber obtenido el primer puesto el año anterior, consolidándose como uno de los favoritos entre los consumidores.
En los días previos a la Navidad, este establecimiento se destaca por la producción de roscones de tarta de queso y turrón, originales de Rosa, que solo se ofrecen hasta el 31 de diciembre. Después, se enfocan en la elaboración de los roscones más tradicionales: de nata, de trufa y el normal.
«Los que más vendemos son los de tarta de queso y el de nata entre los tradicionales», señala Eloy, hijo de Rosa. Además, destaca que el de tarta de queso es una invención de su madre que ahora empieza a replicarse, lo que para ellos significa que «está rico y tiene éxito».
Durante la temporada de roscones, se incorpora al obrador un equipo adicional de cuatro personas, llegando a un total de diez. «Todas las manos son necesarias» en los días clave, que son el 5 y 6 de enero.
La Galette de Rois en Sucré
La pastelería Sucré, también en Santander, comienza a preparar sus hornos para la temporada de roscones desde noviembre, vendiéndolos desde diciembre hasta febrero. David Bonaire, responsable de la pastelería, menciona que a pesar de considerar la inclusión de nuevos sabores, como el pistacho, su clientela sigue demandando más los clásicos, sobre todo el de nata.
Entre las especialidades que ofrecen, destacan la ‘galette de Rois’, la versión francesa de este dulce navideño, que contiene una figurita y se elabora a partir de hojaldre. «Somos pioneros en la venta de este producto en Santander», afirma Bonaire, destacando que, junto al panettone de masa madre y el roscón, son los «productos estrella» de la Navidad.
Impacto del Aumento de Precios
Uno de los elementos clave para la elaboración de los roscones es la mantequilla, que, al igual que otros ingredientes como los huevos, ha visto un aumento en su precio este año. Esto ha llevado a muchas pastelerías a incrementar el costo del producto final o a reajustar sus elaboraciones. Por ejemplo, el Obrador De Rosa ha pasado de ofrecer tres tamaños a solo dos.
En Sucré, además del aumento del coste de la mantequilla, también se ha notado un incremento en el precio del chocolate. Sin embargo, no se ha repercutido en el precio final del producto, ya que, como señala el pastelero, no actualizan precios desde hace diez años.
El Roscón en el Copo de Nieve
En el Copo de Nieve, ubicado en Reinosa, las hermanas Esther y Beatriz González limitan la venta de sus roscones al período del 2 al 6 de enero, pues opinan que «hay que vender cada producto en su fecha». A pesar de las solicitudes desde Todos los Santos, sostienen que «en esas fechas se venden otros dulces».
En esta pastelería, el roscón más vendido es el tradicional de la casa, que es de hojaldre bañado y lleva una capa de praliné en el interior, con la opción de añadir nata o crema. Cada uno de sus productos es cuidadosamente calculado para que el precio no afecte al producto final.
El roscón representa una de las fechas más importantes del negocio, ya que del 2 al 6 de enero es cuando experimentan un mayor «ajetreo y venta» y trabajan «sin parar», aunque no contratan más personal, ya que «no cabe» en el obrador.
