El proyecto ‘ovejas bomberas’, impulsado por el Gobierno de Castilla-La Mancha, tiene como objetivo principal limpiar montes y prevenir incendios en la provincia de Guadalajara. Esta iniciativa utiliza rebaños para limpiar 665 hectáreas de monte público, al tiempo que apoya un sector ganadero que enfrenta la falta de relevo generacional.
Rebaños que actúan como cortafuegos naturales en la Sierra Norte
La intervención busca mejorar la gestión del monte público a través del manejo del ganado. Según Rubén García, delegado de Desarrollo Sostenible en Guadalajara, este año se están concentrando los esfuerzos en zonas donde se prevén mayores riesgos de incendios. “Hasta ahora, los ganaderos movían a su ganado donde pensaban que había más pasto, pero hemos descubierto que coordinar estos esfuerzos puede ser beneficioso”, comentó García.
Además, se resalta que el ganado es «lo más fácil, sencillo y económico» para mantener las zonas boscosas limpias, y que adapta la economía rural a las necesidades de gestión ambiental. El ganadero Carlos Cerrada, de Prádena de Atienza, expresó que “nos ayudamos mutuamente”, refiriéndose a la forma en que el programa beneficia tanto a la ganadería como a la administración pública.
665 hectáreas limpias gracias a 19 ganaderos
Este programa cuenta con la participación de 19 ganaderos que han trabajado durante el año en 665 hectáreas de monte público, recibiendo ayudas que ascienden a un total de 81.500 euros distribuidos según la superficie gestionada. Cerrada también indicó que las cabras son especialmente efectivas, ya que “limpian todo sin dejar nada”.
Los municipios de Guadalajara que participan en esta iniciativa incluyen Arroyo de Fraguas, Peralejos de las Truchas, Cardoso de la Sierra, y Mazarete, entre otros. En total, en Castilla-La Mancha se gestionan 2.725 hectáreas con 68 beneficiarios, cuyos fondos superan los 336.400 euros.
La incertidumbre de los fondos europeos y la reforma de la PAC
García también indicó que existe cierta preocupación sobre cómo la reforma de la Política Agraria Común (PAC) podría afectar la disponibilidad de fondos para iniciativas como esta. «Estamos trabajando para asegurarnos de que estos recursos, que consideramos vitales, no desaparezcan”, agregó.
La experiencia en Guadalajara sugiere que la integración de la gestión forestal con la actividad ganadera no solo es viable, sino que también es necesaria para enfrentar el cambio climático y la creciente amenaza de incendios. La propuesta de las ‘ovejas bomberas’ representa una solución innovadora y sostenible que protege el medio ambiente y refuerza la economía rural.
