Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se encuentra en el centro de una investigación judicial que ha tomado un giro inesperado. El juez Juan Carlos Peinado ha decidido expulsar al autodenominado sindicato Manos Limpias de la causa que investiga a Gómez, luego de que esta parte presentara una denuncia basada en recortes de prensa.
Decisión judicial y renuncia del abogado
Según fuentes jurídicas, la noticia fue confirmada este miércoles y había sido adelantada por la cadena SER. El juez, que preside el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, argumentó su decisión en que Manos Limpias no proporcionó el justificante del pago de la fianza que se requería para ser acusación popular en el procedimiento.
Esta decisión se produjo el pasado día 24, coincidiendo con la renuncia del abogado Carlos Perales a seguir representando a Manos Limpias. El letrado argumentó que las decisiones de esa asociación responden a «fines de naturaleza política». En su escrito, Perales enfatizó que la evolución del caso había pasado de ser un asunto judicial a colocarse en un contexto de controversia política y mediática, lo que considera incompatible con los principios de su despacho.
Impacto en la opinión pública y la abogacía
El abogado también critica que las estrategias del procedimiento ya no se fundamenten en la lógica procesal ni en la solidez de los argumentos jurídicos, sino que, en gran medida, se ven influenciadas por consideraciones de oportunidad política y el impacto en la opinión pública. Perales señala que tal deriva es incompatible con la práctica profesional de la abogacía, que debe basarse en la independencia y el rigor técnico, así como en la sujeción a criterios jurídicos objetivos.
El Códido Deontológico de la Abogacía Española obliga a los abogados a actuar con plena independencia, protegiendo así la función social de la abogacía frente a presiones externas que no están relacionadas con el proceso judicial.
