Madrid.- Felipe VI preside este viernes uno de los actos de apertura del año judicial más tensos que se recuerdan, con la asistencia del fiscal general, Álvaro García Ortiz, cuya presencia es rechazada por un relevante sector de jueces y fiscales debido a que está procesado. Este argumento ha sido utilizado por Alberto Núñez Feijóo para justificar su ausencia.
Dos son los focos principales que acaparan la atención en este acto, el más significativo del año en los tribunales españoles: lo que diga la presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló, en defensa de la independencia judicial tras las recientes críticas de Pedro Sánchez a algunos jueces, y lo que exponga el fiscal general en el Supremo, donde previsiblemente será juzgado en los próximos meses.

Cada gesto y palabra de García Ortiz, así como del público asistente -la plana mayor de la judicatura y altas autoridades del Estado- será analizado con detalle, especialmente después de lo sucedido el jueves.
Malestar en la judicatura
Las asociaciones mayoritarias de jueces y fiscales, junto con los vocales conservadores del CGPJ, han solicitado que no asista al acto, pero desde la Fiscalía han dejado claro que García Ortiz está obligado a participar, tal como marca la ley; por lo tanto, no puede optar por ausentarse.
Quien no estará presente es Feijóo, quien inicialmente anunció su ausencia por un compromiso previo con Díaz Ayuso y luego reveló que no quiere avalar con su presencia la intervención del fiscal.
Tampoco es apoyada su presencia por un amplio grupo de jueces y fiscales conservadores, aunque estos rechazan boicotear el acto o el discurso por respeto al rey y a la presidenta del Poder Judicial, Isabel Perelló. Reconocen que «la situación no va a ser cómoda» y que «si el fiscal general asiste, hay que tragar».
Defensa férrea de la independencia judicial
Menos incertidumbre genera el discurso de Perelló, quien se espera que haga una sólida defensa de la independencia judicial y del respeto a los jueces, como es habitual en ella, sin alusiones. Sin embargo, aún está por verse cómo abordará esta cuestión en el foro más importante del año, considerando que las últimas críticas provienen del jefe del Ejecutivo.

Este acto solemne y estrictamente protocolario se celebra en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo, el mismo escenario que puede presidir en los próximos meses la esperada vista oral contra García Ortiz por revelación de secretos a raíz de filtraciones relacionadas con el caso de la pareja de Isabel Díaz Ayuso por fraude fiscal, una decisión considerada inevitable. Las acusaciones podrían demandar hasta seis años de prisión.
Con este panorama, jueces y fiscales de diversas sensibilidades consultados admiten la incomodidad de la situación, pero discrepan sobre cómo abordar no solo su presencia, sino la forma de actuar cuando defienda su discurso.
Debate en la judicatura por la presencia del fiscal general
Una parte relevante de la judicatura censura la presencia de García Ortiz. «Un imputado no puede dirigir un discurso a los magistrados que le van a juzgar, especialmente exponiendo el trabajo de la Fiscalía», afirma un magistrado, quien admite que «existe un debate sobre qué hacer».
Así, algunos de los más reticentes se plantean no asistir, mientras que otros no descartan algún tipo de protesta, como levantarse y salir durante su discurso. Un tercer bloque crítico, ampliamente mayoritario, evita cualquier boicot, primando el respeto institucional hacia el rey y la presidenta del Poder Judicial, Isabel Perelló, al considerar que «sería una ofensa a ambos». «Si viene, tenemos que tragar», dice otro juez.

«No comparto la idea de ausentarse. Es un acto en el Supremo que preside el rey y la presidenta del TS, y son a ellos a quienes rinden consideración los asistentes», expone otro magistrado, más allá de que la presencia de García Ortiz sea «inconveniente».
Otra fuente resume la situación así: «Asistir el viernes es un desprecio a la Justicia como poder y nos arrastra a todos a la indeseable alternativa de ausentarnos, evidenciando nuestro rechazo, o dejar solo y desairado al rey. Solo por eso iré».
En medio de este debate, otros jueces y fiscales optan por no despreciar, considerando dos variables primordiales: «su presunción de inocencia» y «su condición de seguir siendo el fiscal general del Estado».
Un tercer grupo prefiere no pronunciarse sobre el tema, señalando que «la decisión sobre asistir o no asistir solo depende de él»; y por último, hay otras voces que apoyan abiertamente su postura, apuntando «al daño que están causando otros a la institución».
Aunque el discurso del fiscal general se centra en presentar la Memoria de la Fiscalía, será examinado con lupa todo lo que tenga que decir.
