
MADRID, 29 de octubre (EUROPA PRESS) – El entrenador del Real Madrid, Sergio Scariolo, ha comentado este miércoles que el equipo debe tener «tranquilidad, liderazgo, personalidad y carácter» para poder jugar con «este nivel de presión». Ante el Fenerbahce, el equipo tiene «una gran oportunidad» para demostrar que pueden «jugar durante 40 minutos sin baches».
Scariolo enfatizó que «todos los partidos son de máxima exigencia y siempre salimos a ganar». Sin embargo, remarcó que los jugadores deben tener los atributos mencionados para poder rendir adecuadamente. «Cuando se ponen la camiseta del Real Madrid, tienen que exigirse hacer todo lo posible para ganar. La temporada regular no da tiempo para pensar en el anterior o el siguiente partido», declaró en la rueda de prensa previa al partido de Euroliga que enfrentará a los blancos con el vigente campeón Fenerbahce en el Movistar Arena.
El técnico italiano mencionó que espera que los recientes malos resultados estén afectando a los jugadores: «Muchos de estos jugadores no están acostumbrados a la derrota. Es importante que ellos mismos lideren la reacción. Aquellos con más experiencia necesitamos ayudarles a entender cuál es la forma adecuada de ganar partidos en condiciones complicadas».
Scariolo añadió que uno de los aspectos a mejorar son los contraataques, ya que se han recibido «muchos puntos». «Si en momentos malos logras defender, aunque no estés anotando, cambia la dinámica. Si te convierten 15 puntos por no haber encestado, has perdido un balón o has hecho un mal tiro, es sencillo descifrar el problema», subrayó.
Sobre el Fenerbahce, Scariolo subrayó que es un equipo de «grandísima calidad, gran talla física y mucho talento anotador». Hizo hincapié en la necesidad de entrar al campo con determinación y mantener esa actitud durante todo el partido. «Es el peor rival al que te puedes enfrentar actualmente en Euroliga. Eso nos da un plus de motivación, pero no debemos centrarnos demasiado en el rival, sino en sumar buenas acciones», concluyó.
Por otro lado, a nivel anímico, el ex-seleccionador español comentó que aunque un partido «no cambia la vida para bien ni para mal», puede ayudar a «reforzar la confianza» o «mantener la fragilidad». «Tenemos una gran oportunidad para sentirnos capaces de jugar durante 40 minutos sin baches, incluso contra un rival de gran fuerza, talento y calidad como el Fenerbahce», concluyó.
