El Barça Femení afronta el Clásico de la Liga F Moeve este sábado a las 16:00 horas en el Estadi Olímpic Lluís Companys, con la posibilidad de ampliar a siete puntos su ventaja sobre el Real Madrid, que ocupa el segundo lugar en la tabla. Este encuentro es especialmente significativo, ya que se produce a raíz de la única derrota sufrida por el Barça ante el conjunto blanco en partido oficial la temporada pasada, cuando el marcador final fue de 1-3 en el mismo estadio.
Declaraciones de las Jugadoras
La delantera Clàudia Pina reflexionó sobre la derrota del año pasado, indicando que «el partido se decantó por una decisión arbitral que podría haber cambiado todo». Sin embargo, destacó que el equipo llega «con ganas de hacerlo mejor» y de «dominar con balón». Pina aseguró que «estos partidos se preparan solos», mostrando su confianza en que el equipo saldrá «con otra cara» el sábado.
Por su parte, la capitana Irene Paredes reconoció que la derrota anterior «hizo bastante daño» debido a la forma en que se produjo. «Tenemos una nueva oportunidad, estamos fuertes y convencidas. Queremos demostrar que fue un tropezón y ponernos a siete puntos», añadió, subrayando que confía plenamente en sus compañeras, a quienes considera «las mejores jugadoras del mundo».
Caroline Graham Hansen también destacó la importancia emocional del partido, afirmando: «Siempre hay ganas de jugar contra el Real Madrid porque es nuestro gran rival». Si bien reconoció que el año pasado no fue su mejor partido, expresó su deseo de ganar en esta ocasión: «Cuando pierdes, te duele más y quieres ganar esta vez». No obstante, advirtió que el conjunto blanco «tiene mucha calidad» y que el Barça deberá estar «a su nivel top» para superarlo.
Expectativas de Afición
Las jugadoras también expresaron su entusiasmo por jugar en el Estadi Olímpic Lluís Companys, un escenario que promete atraer a un público más amplio. Pina mencionó que «jugar en el Estadi Olímpic es mejor porque habrá más gente, y todos los culers que quieran acercarse nos darán ese empujón».
Paredes, que recordó que en el Johan Cruyff «siempre se llena» con un límite de 6.000 espectadores, percibió el traslado a Montjuïc como «una señal de que hay un partido grande». «Si en Montjuïc hay 20.000 personas, bienvenidas sean. Nosotras a jugar, que es lo que se nos da bien», añadió la capitana, mostrando su deseo de brindar una alegría a los aficionados.
En la misma línea, Graham Hansen lamentó que el Clásico aún no haya recibido la atención que merece, expresando su deseo de jugar ante la mayor cantidad de público posible: «Prefiero jugar con la máxima gente posible; no sé por qué no ha llegado el mensaje de que jugamos contra el Madrid». La atacante calificó el encuentro como un «día bonito» y enfatizó que «es mejor jugar con 20.000 que con 5.000».
