El Consejo de Gobierno ha dado un paso decisivo al declarar como Proyecto Empresarial Estratégico el Besaya Green H2, la gran apuesta de RIC Energy para levantar una planta de hidrógeno verde y combustibles sintéticos sostenibles en los antiguos terrenos de Sniace, entre Torrelavega y Santillana del Mar.
700 millones para transformar los antiguos terrenos de Sniace
No es una declaración simbólica. Es un acelerador administrativo. El proyecto cumple los tres requisitos que marca la Ley de Simplificación Administrativa: inversión superior a 50 millones de euros, creación de más de 100 empleos indefinidos a tiempo completo y pertenencia a un sector considerado estratégico. En este caso, el hidrógeno verde, uno de los pilares de la transición energética europea.
La cifra impresiona: 700 millones de euros. Una de las mayores inversiones industriales renovables del norte de España.
El complejo incorporará 250 MW de electrólisis, una capacidad que contribuirá de forma directa al objetivo nacional de alcanzar 12 GW de electrolizadores en 2030, tal como fija el PNIEC 2023-2030. En otras palabras: Cantabria quiere estar en la primera línea del nuevo mapa energético.
Hidrógeno verde y eSAF para liderar la transición energética
Pero el proyecto va más allá del hidrógeno. Incluye producción de eSAF (combustible sostenible para aviación), biomasa, cogeneración, un centro de datos y un área comercial. Todo ello aprovechando infraestructuras energéticas y de telecomunicaciones ya existentes, en coordinación con Red Eléctrica de España.
Además, hay un mensaje ambiental estratégico: el diseño contempla un consumo hídrico un 85 % inferior al de la antigua actividad de Sniace. Y el transporte previsto se limita a cinco camiones diarios de e-SAF, reduciendo presión logística.
La operación simboliza algo más profundo: la reconversión de un espacio históricamente ligado a la industria pesada hacia un modelo energético bajo en carbono.
Si el calendario se cumple, Besaya Green H2 no solo transformará un suelo industrial en desuso. Puede redefinir el papel de Cantabria en la economía del hidrógeno. Y hacerlo antes de que termine la década.
El complejo instalará 250 MW de capacidad de electrólisis, contribuyendo así a los objetivos nacionales del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030. También incluye producción de eSAF, biomasa, cogeneración, un centro de datos y espacio comercial.
Ubicada en Torrelavega, la iniciativa Besaya Green H2 prevé un consumo de agua significativamente menor que la actividad industrial anterior. La reurbanización marca una transición de la industria pesada hacia un modelo económico bajo en carbono.
