Cangas del Narcea (Asturias) ha sido escenario de una emotiva despedida, pues cientos de personas acudieron el domingo al funeral del joven minero Óscar Díaz, de 32 años, quien perdió la vida en un accidente en una explotación subterránea el pasado viernes. Óscar, vecino de Cangas del Narcea, quedó atrapado junto a su compañero Anilso Soares, de 42 años y residente de Villablino (León), en un siniestro cuya causa se relaciona con un hundimiento geológico en la parroquia de Vega de Rengos.
El funeral tuvo lugar en la Iglesia de Posada de Rengos, situada a apenas un kilómetro de la mina donde ocurrió el accidente. Desde temprano, la parroquia se vio desbordada por la afluencia de familiares, amigos y vecinos que quisieron rendir homenaje al fallecido, en un día marcado por la lluvia.
Entre los asistentes se encontraban varias autoridades, incluido el presidente del Principado, Adrián Barbón, y la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, quienes expresaron su apoyo a los allegados de Óscar. El alcalde de Cangas del Narcea, José Luis Fontaniella, lamentó la pérdida, señalando que el pueblo vive en constante conexión con la minería, donde la mayoría de los habitantes tiene lazos familiares directos con este sector.
La muerte de Óscar ha supuesto un duro golpe para Cangas del Narcea, un municipio que no había sufrido un accidente mortal en la minería en casi diez años. Fontaniella enfatizó la cultura minera que permea el concejo, recordando que «todos» los cangueses tienen familiares relacionados con las explotaciones mineras locales.
Por su parte, el funeral de Anilso Soares se celebrará más tarde en Caboalles de Abajo, a menos de 40 kilómetros de Cangas y ya en la provincia de León. Anilso, que también había sufrido la tragedia personal de perder un hermano de 27 años en otro accidente minero en 2007, será honrado en su comunidad.
Ambas comunidades autónomas de Asturias y León han declarado un luto oficial de dos días, que cesará a las 16:00 horas del día siguiente, como homenaje a los dos mineros que perdieron su vida en la explotación gestionada por la empresa TYC Narcea. Esta compañía, que emplea a alrededor de 70 trabajadores, ha sido elogiada por los altos estándares de seguridad que mantiene.

Ocho meses después de Cerredo
Este trágico accidente se produce menos de ocho meses después de otro incidente en Cerredo, Degaña, también en el suroccidente asturiano, donde cinco mineros perdieron la vida debido a una explosión de gas grisú. A pesar de las similitudes trágicas, las autoridades y los sindicatos han enfatizado las diferencias entre ambos accidentes. Mientras que la empresa implicada en Cangas del Narcea es reconocida por sus «elevados niveles de seguridad» y cuenta con todos los permisos necesarios, la empresa de Cerredo, Blue Solving, se encuentra bajo investigación por prácticas ilegales en la extracción de carbón.
El accidente reciente podría atribuirse a un colapso geológico, vinculado a la inestabilidad de ciertas formaciones rocosas en la mina, lo que resalta la necesidad de una evaluación exhaustiva de las condiciones de trabajo en el sector.
