La Comisión Europea ha informado este jueves del inicio de una investigación formal contra Google (Alphabet) por discriminar el contenido de los medios de comunicación en los resultados de búsqueda. Esta práctica, de confirmarse, supondría una violación de la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés) y expondría a la compañía a una multa millonaria.
«Tomamos medidas para garantizar que los guardianes de acceso digitales no restrinjan injustamente a las empresas que dependan de ellos para la promoción de sus propios productos y servicios», ha declarado la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario responsable de Competencia, Teresa Ribera, en un comunicado que explica el inicio del expediente sancionador.
La responsable comunitaria ha precisado que las preocupaciones de Bruselas se centran en que las políticas de Google «no permitan que los editores de noticias reciban un trato justo, razonable y no discriminatorio en sus resultados de búsqueda». Por ello, ha añadido que los servicios comunitarios investigarán en profundidad que los medios de comunicación «no pierdan ingresos importantes en un momento difícil para la industria, y para garantizar que Google cumpla con la Ley de Mercados Digitales».
El Ejecutivo comunitario espera resolver la investigación en un plazo máximo de doce meses a partir de la apertura del procedimiento. Durante este periodo, podrá informar a Alphabet si ha encontrado pruebas claras de incumplimiento y detallará las medidas posibles para resolver la investigación.
En caso de infracción, la Comisión puede imponer multas de hasta el 10 % del volumen de negocios total de la empresa en todo el mundo; una sanción que podría elevarse hasta el 20 % en caso de reincidencia. En concreto, en su investigación preliminar, los servicios comunitarios encontraron «indicios» de que la compañía, amparándose en su «política de abuso de reputación del sitio», habría relegado las entradas de los medios de comunicación y otros editores en las búsquedas de Google cuando estos sitios incluyen contenidos de socios comerciales. El gigante tecnológico defiende que esta política sirve para evitar prácticas destinadas a manipular la clasificación en las búsquedas.
La investigación de la Comisión se centra específicamente en esta política corporativa para evitar abusos en las búsquedas y en la forma en que se aplica a los editores. Las pesquisas apuntan a que podría afectar directamente sobre el modo en que los medios monetizan de forma «legítima» sus páginas web y los contenidos publicados en ellas. Por ello, los servicios comunitarios investigan si, a través de esta política, Google podría estar afectando a la libertad de los editores para realizar negocios legítimos, innovar y cooperar con proveedores de contenido externos.
FUENTE
