El actor mexicano Raúl Briones, reciente ganador de su cuarto premio Ariel, se encuentra en el centro de atención por sus opiniones sobre cuestiones políticas y sociales. En una rueda de prensa en Ciudad de México, Briones criticó las políticas migratorias del expresidente Donald Trump y el estado «genocida» de Israel, afirmando que estas realidades deben ser reflejadas en el cine.
Durante la presentación de su nueva película «Un mundo mejor», que protagoniza, Briones expresó que «estamos ante una crisis de deshumanización». Considera que, en situaciones de violencia o genocidio, las prioridades humanas se reducen a necesidades básicas como comer y abrazar a los seres queridos. En «Un mundo mejor», interpreta a Víctor, un mexicano de Monterrey que sufre de agorafobia tras ser secuestrado, lo que le impide salir de su casa.
Retratar a Gaza
Briones también aborda la brutalidad de situaciones como la de Gaza y la inseguridad en México, resaltando que suelen generar «daños colaterales» que comúnmente son ignorados por la industria del cine. Critica que las grandes productoras «gringas» seleccionan los acentos y temas que se muestran en la gran pantalla.
«No es que esté en contra del cine gringo o los ‘blockbusters’, pero en las películas de superhéroes, uno ve cómo los villanos arrasan pueblos enteros y nunca te preguntas qué pasó con esos pueblos en África», comenta. Aunque al final de esas producciones se «rescata a la humanidad», el actor desea que se recuerde más a las comunidades afectadas en lugar de a los superhéroes que las salvan.
Hablar de las víctimas
De acuerdo con la asociación Alto al Secuestro, México registró 7.000 secuestros durante los seis años de gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), un delito que ha aumentado significativamente. Briones explica que muchas veces la conversación se centra en cifras y no en las víctimas que hay detrás de ellas.
«Esta película no se recarga en el tema de la violencia para hablar de los narcos, sino para hablar de las personas en medio del fuego cruzado de cualquier tipo de violencia», añade, enfatizando las consecuencias emocionales que sufren las personas afectadas.
Briones, a sus 41 años, señala que el anonimato en las historias proviene de un mundo dominado por redes sociales en el que se ha perdido el «contacto humano». En este contexto, la directora de «Un mundo mejor», Janette Juárez, reflexiona sobre su regreso a México tras vivir en España. Al regresar, sintió que había un ambiente de guerra y un «toque de queda implícito» que no comprendía.
«Yo venía de estar por Madrid, en mi privilegio, y no me daba cuenta de todo lo que estaba pasando», confiesa. Esta reflexión la llevó a crear una película que concientice sobre las experiencias de quienes han sobrevivido a un secuestro y cuya vida ya no es la misma.
Briones y Juárez, a través de «Un mundo mejor», buscan retratar no solo el dolor de la violencia, sino también la resiliencia de las víctimas en un entorno que a menudo las olvida.
